Google inicia su plan para ofrecer wifi desde la estratosfera.

“Dará acceso a Internet a zonas remotas y rurales con difícil conectividad gracias a una red de globos que rodearán la Tierra”

estratosfera

Lo han llamado Project Loon (chiflado), pero es algo muy serio. Pretende llevar Internet a aquellas partes del mundo a las que no llegan las redes convencionales -zonas remotas y con difícil conectividad, especialmente en hemisferio sur- y lo hará mediante un procedimiento inédito: una red de globos de helio situados en la estratosfera que rodearán la Tierra. La iniciativa la puso en marcha Google en el 2011 y dos años después se realizaron las primeras pruebas en Nueva Zelanda. Ahora comienza la fase de explotación comercial, con la llegada a Sri Lanka del primer globo del proyecto. La isla del Índico se convierte así en la pionera en adoptar este sistema, aunque se tardará al menos un año en completar la red, que incluye otros 13 aerostatos.

¿Cómo funciona Loon? Los globos -que transportan una caja con antenas electrónicas y paneles solares que alimentan una batería de litio- se sitúan a 20 kilómetros de altura, en la estratosfera, donde los vientos se estratifican y cada capa varía en velocidad y dirección. Un programa de software determina mediante algoritmos dónde es necesario que vayan los globos; ascienden o descienden para acceder a la capa que se mueve en la dirección correcta, de forma que puedan organizarse para formar una gran red de comunicaciones.

Cada globo puede proporcionar conectividad a una zona de aproximadamente 80 kilómetros de diámetro utilizando tecnología inalámbrica LTE (4G). Asociándose con compañías de telecomunicaciones para compartir el espectro de telefonía celular, las personas pueden conectarse directamente a la red de globos desde sus teléfonos y otros dispositivos.

Los globos son lanzados desde EE.UU. y tardan aproximadamente dos semanas en alcanzar su posición correcta. Y así, territorios que estaban en la oscuridad inalámbrica, pueden conectarse con el resto del planeta.

Un reto frente a la radiación del Sol y a temperaturas de 80 grados bajo cero

Los ingenieros del Proyecto Loon han tenido que resolver varios problemas, como la envoltura de los globos de helio. Para que duren alrededor de 100 días en la estratosfera -donde la radiación ultravioleta es altísima y las temperaturas bajan hasta los 80 grados bajo cero- están recubiertos de láminas de polietileno. Cuando están completamente inflados miden 15 metros de ancho por 12 de altura. Cuando un globo está listo para ser puesto fuera de servicio, el gas se libera de la envolvente para llevar el aerostato a la Tierra en un descenso controlado. En el caso de que baje demasiado rápido, se despliega un paracaídas integrado.

Fuente: La Voz de Galicia

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